Un torneo en el que realmente parece que si no tienes una mazada impresionante y tatuajes por todas partes no eres nadie y donde estos luchadores pro se exhiben tanto deportivamente como por la estética agresiva y potente de muchos de ellos. De hecho, es una competición en la que puedes participar sin camiseta, por lo que la dirección se toma muy en serio la revisión de las personas antes de la pelea para comprobar que no tienen problemas como tiña otras afecciones cutáneas. Siempre aplicándose la prudencia y el sentido más estricto de la seguridad en este mundo de la lucha.

ESO son huevos: amateur se enfrenta tranquilamente a un peleador profesional de MMA
Las competiciones de cualquier cosa siempre arrojan sorpresas y en un tema tan particular como las artes marciales y los deportes de contacto con mucha más razón. El hecho de que en estas disciplinas nuestras se llegue a la violencia máxima y se asuman los riesgos correspondientes siempre produce anécdotas y testimonios que son muy a tener en cuenta. Porque el valor personal, además del talento y la disciplina exigen todas los competiciones en general, juega aquí un papel muy importante.

Fran es un padre de familia y currante autónomo joven que compagina su intensa vida laboral y familiar como padre de dos criaturas adolescentes con una vocación por la lucha que es muy admirable. 3 años de BJJ y al año y medio le dieron el azul, con más de 50 victorias y más de 37 de ellas por sumisión. Es un palmarés tan poco frecuente como digno de aplauso.

La verdad es que por mucho entusiasmo que uno le quiera poner a estas cosas uno se siente pequeño cuando se compara con semejantes ejemplos de grandeza en todos los aspectos.

