Especialistas en defensa personal en Santander comentan las deficiencias de la Fuerza Pública.

Una nueva detención complicada vuelve a poner en entredicho la reparación de la fuerza pública a la hora de someter a sospechosos violentos. Sin embargo, como insistimos siempre en este medio, es más fácil ver los toros desde la barrera que salir al ruedo a pelear. De todas las maneras, hay que señalar en primer lugar que si hay falta de preparación en los agentes de la fuerza pública esto es una responsabilidad y culpa directa del Ministerio del Interior y de los otros organismos implicados. No podemos poner a gente a trabajar en la calle sin la debida preparación mínima que exige tratar día tras día con personas que están dispuestas a agredir incluso a los miembros de esta fuerza pública.
En esta ocasión, el salvaje de turno estaba desafiando a los agentes de la Guardia Civil después de haber estado molestando a ciudadanos inocentes que simplemente estaban por allí. Los agentes intentaron en vano detenerlo mientras este personaje se dedicaba a burlarse y a enfrentarse constantemente. Como en otras situaciones anteriores, la participación de civiles que estaban observando el hecho ayudó a resolverlo, pues uno de estos civiles se lanzó en persecución del sospechoso hasta derribarlo en el suelo en un momento en el que estaba siendo sacudido ya con las porras de los guardias.

Especialistas en defensa personal en Santander
Una vez en el suelo procedieron entre unos cuantos a inmovilizarlo. De todas las maneras, me parece bastante poco constructivo que hubiera personas alrededor de la situación que si no están directamente jaleando al delincuente parece que pretenden dar clases de defensa policial a los agentes. Se parecen a los típicos hooligans que se indican a ver el fútbol desde una silla en un bar y a opinar sobre lo que hace uno u otro jugador sin haber saltado nunca a un campo de fútbol.
Por otra parte, los ciudadanos que cooperan con la fuerza de seguridad son dignos de alabanzas por nuestra parte, ya que la seguridad de todos no debería depender solamente de los agentes y todos tenemos que estar implicados en mantener la seguridad en las calles.
